Los grandes amigos y enemigos de la prosperidad

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El gran amigo de la prosperidad eres tú mismo y el gran enemigo de la prosperidad eres tú mismo.

En realidad tú puedes ser tu mejor amigo y tu único enemigo.

Los grandes amigos / enemigos de la prosperidad son:

  • La aceptación frente a la queja.
    La queja es no aceptar la realidad que vives por considerarla injusta, negativa, desproporcionada, etc. No hay prosperidad sin aceptación incondicional de la realidad que vives. Si la aceptación es incondicional y sin peros, pronto empezará a cambiar todo y será fácil marcarte objetivos que se cumplan
  • La gratitud frente a la ingratitud.
    La base de la aceptación es el agradecimiento. Agradecer por las cosas que tienes, que son muchas más de las que no tienes. Hay personas que sin una pierna o sin un brazo, montan en bici o hacen gimnasia. El otro día conocí una persona ciega que había hecho el Iron Man y había ganado una medalla olímpica. Damos por hecho muchas cosas. ¡Gracias Dios mío por tener mis dos piernas en perfecto estado! ¡Gracias por ver! ¡Gracias por mi vida tal y como es!
  • La confianza frente a la desconfianza.
    Todas las personas que han trabajado conmigo y ha pasado a un nivel más alto de prosperidad económica, en los meses anteriores conectaron con una gran confianza de que su situación ya había cambiado y que algo se iba a producir que iba a cambiar su vida. Y así fue en todos los casos sin excepción.
  • La certeza frente a la duda.
    Una cosa es deliberar entre diversas opciones y tomar una decisión y otra dudar. Si dudas de que algo se va a producir, tu resultado serán más dudas y ninguna certeza.Conocí una persona que se metió en una religión evangelista y sanó una enfermedad gravísima. Ella se convenció de que Cristo iba a curarla. Y así fue. Estoy seguro de que en otras religiones se producen situaciones similares. No hace falta estar en una religión para curarte. Ella sin saberlo fortaleció la fe en sí misma y en su proceso de curación. Tú también puedes hacerlo.
  • La negación frente a la afirmación.
    Aunque no lo creas muchas de las personas que piden más prosperidad en su vida lo hacen desde la negación de la propia prosperidad, lo que convierte la petición en un imposible.Si tú pides desde la rabia o la depresión, niegas la solución y obtienes más rabia y depresión, en ningún caso prosperidad, por tanto más negación y menos abundancia. La solución siempre es afirmar desde la liberación y el convencimiento emocional.

La bendición frente a la maldición. Hay personas que ante acontecimientos muy pequeños se hunden. “Mierda, ya estamos como siempre, esto es imposible, estoy negado, jamás obtendré nada”

Sin saberlo están uniendo una emoción muy fuerte con un pensamiento que se engrandece con la emoción y como consecuencia se produce una creencia poderosa en la dirección contraria a la prosperidad. La profecía se cumple: la mierda se ensancha, todo se inmoviliza, das con un muro, etc. Conviene bendecirlo todo, incluso las propias maldiciones. Ante los hechos por duros que sean, aceptación incondicional, bendición, y como consecuencia trasformación.

Honra a los padres frente a la queja de lo que ocurrió. Las constelaciones familiares nos muestran una verdad maravillosa y es que, hayan sido como hayan sido tus padres, tu puedes tomar de ellos y conseguir tus objetivos. No importa si ellos no lo lograron, incluso si estaban mirando a la muerte, la energía del universo, viene hacia ti a través de ellos, si los honras. Así, la vía de cualquier éxito queda abierta

El amor a uno mismo frente a las creencias inamovibles. Uno no se ama si piensa que uno mismo es los patrones que aprendió en la concepción, nacimiento y primera infancia, incluso si piensa que sus padres son esos mismos patrones. Nadie es un patrón. Nadie es sus patrones. Una mentira repetida, aunque sea toda una vida, carece de consistencia, aunque la repetición la fortalezca. jEs como un árbol sin raíces! Solo lo sostiene la repetición. Se cuenta de un elefantito que le ataron la pata a una cuerda, sujetada por una estaca clavada en el suelo. El elefantito trató de desembarazarse de la cuerda y no pudo. De mayor seguía pensando que no podía. Aplícate la historia para ti ¿Qué final le das? ¿Te sigues derrotando?

Quizá nadie pueda cambiar el planeta aunque algunos hayan estado muy cerca, pero ten la seguridad de que uno puede cambiar completamente su vida.

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